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jueves, 16 de febrero de 2023

Las puertas de hierro (Margaret Millar)


Alfred Hitchcock, uno de los más grandes directores cinematográficos del siglo XX, fue también un reconocido consumidor de literatura popular. Esto es muy comprensible, pues para realizar una película mayor se necesita adaptar un relato menor. 
Hitchcock realizó una serie de antologías con los mejores relatos de misterio y terror que llegó a reunir. Las puertas de hierro apareció en la recopilación Stories for late at night, publicada en español por Aguilar bajo el título Cuentos para la madrugada. Se trata de una novela de misterio policial y drama familiar, con secretos y asesinatos incluidos. 

Resumen
Luego de que su esposa Mildred fuera asesinada en lo profundo del parque contiguo a su casa, el doctor Andrew Morrow contrajo matrimonio con Lucille, la mejor amiga de Mildred. Lucille es amable y ama a su marido, pero quince años después de la boda sigue sintiéndose como una extraña en su propia casa: Sus hijastros Martin y Polly la ignoran, su cuñada Edith la aprecia pero se interpone entre ella y Andrew, y el recuerdo de Mildred inunda las habitaciones y objetos. 
Un día en que Lucille está sola en casa con las criadas, un hombre trae un paquete que insiste en entregarle personalmente. Lucille abre el paquete a solas y se la oye gritar; luego desaparece por varios días. La policía finalmente la encuentra trastornada y asustada, por lo que es ingresada en un centro psiquiátrico. 
Lucille se niega a hablar con su familia y parece temer por su vida. Cora Green, su compañera de habitación, muere sorpresivamente y entonces el temor de Lucille se agudiza, llevándola a tomar una terrible decisión. 
Mientras, la policía descubre el contenido del paquete que iniciara todo, encontrando de paso explicación a la nunca resuelta muerte de Mildred.

Las puertas de hierro es una novela de lectura rápida y memorable. Abundan los diálogos directos y concisos, y las descripciones se distribuyen en párrafos cortos; juntos desarrollan y exponen con precisión el carácter de cada personaje. 
Reconozco que la mayoría de estos me fueron muy antipáticos: Andrew es un tipo insignificante desprovisto de auténtica determinación; Edith es entrometida y sobreprotectora; Polly es intransigente y dominante; Martin vive amargado por un leve defecto físico; Annie y Della, las criadas, son estúpidas y carecen de modales. Sin embargo, incluso siendo personajes desagradables y pesados, nunca son insulsos ni planos. Al contrario, a su modo, están llenos de vida y fuertes sentimientos.

Lucille
Lucille Morrow es tal vez el mejor de los personajes. Una mujer hermosa y en la plenitud de su madurez: 

''Parecía más joven y más madura que Edith. Poseía esa belleza adquirida y controlada que poseen a veces las mujeres insignificantes que han encontrado la felicidad, el éxito y la seguridad. Su espléndido pelo dorado, recogido en dos gruesas trenzas, aureolaba su cabeza.''

Partiendo de cero, Lucille ha conseguido la felicidad y plenitud que tan esquiva le fueran en su juventud. 
No obstante, ser la segunda esposa de un hombre viudo y con hijos no es tarea fácil, y Lucille debe luchar cada día contra su propia inseguridad: 

''En verdad, aun al cabo de quince años, ella se consideraba todavía como una extraña en aquella casa, como alguien que visita al marido y a los hijos de otra mujer.'' 

Lucille encubre sus inseguridades con comprensión, dominio y amabilidad, pero estas también enmascaran su vanidad:

''Poseía esa vanidad sutil, pero suprema, que se disimula frecuentemente bajo nombres más bonitos, tales como devoción, altruismo y generosidad…
En lo más profundo de su cerebro habitaba una bestiecilla ciega, sorda y hambrienta que era preciso alimentar indirectamente.''  

La vanidad de Lucille se sacia en su papel de perfecta esposa y ama de casa; siempre está ahí cuando la necesitan, y tiene palabras amables y correctas para todo y todos. Andrew y Edith la admiran y aman; Martin y Polly la toleran.
Pero la vanidad de Lucille es más grande de lo que su familia imagina. Ni siquiera Polly, la única que no soporta a Lucille, ha logrado descubrir el alcance de su vanidad. 
ALERTA DE SPOILER: La vanidad llevó a Lucille a asesinar a Mildred para apoderarse de su marido y dinero. Siempre quiso vivir bien, pero además ser admirada. Mildred admiraba la inteligencia de Lucille, pero siendo ella misma ignorante y sosa, su admiración no poseía ningún valor. Andrew, en cambio, es un médico prestigioso; Lucille se enamora de él y decide tenerlo. Quizá piense que merece a Andrew más que la bobalicona y golosa Mildred.
Después de asesinar a Mildred, Lucille se encarga de todos: Cuida de Andrew, consuela a Edith y envía a Martin y Polly a un colegio. Así se vuelve indispensable y Andrew, maravillado de su afecto, se enamora de ella y se casan, saciando de este modo el hambre de Lucille por la admiración.
Es por este desarrollo de eventos que la locura posterior de Lucille no me resulta creíble. Se trata de una persona que experimentó la tragedia, el dolor y el maltrato a una edad muy temprana. No es una mujercilla frágil y tonta sino una mujer rencorosa y astuta. Planeó y realizó el asesinato de su mejor amiga y la posterior conquista del marido de esta. Vivió quince años sin remordimiento alguno. ¿Y la vista de un dedo cortado le revela que alguien conoce su secreto y entonces se vuelve loca? ¿Así de simple? No me convence. FIN DEL SPOILER.
La historia da un giro curioso -y en mi opinión aburrido- cuando Lucille es internada en un manicomio. La descripción de este tipo de recintos en 1940 no deja de ser interesante, aunque el cambio de ambiente es demasiado brusco. 
Mas incluso con este traslado de escenario, el interés de la novela no decae, y la muerte de Cora incluso lo incrementa. No es un libro que se deje sin terminar. 

Lo mejor: La historia misma y la facilidad con que engancha al lector con la muerte de Mildred y la desaparición de Lucille.
Lo peor: El destino de Lucille. No me lo creo. 
Conclusión: Buena novela de misterio policial con una gran falla en su argumento. Aun así, la recomiendo. 




jueves, 11 de noviembre de 2021

La venganza de Nofret (Agatha Christie)


Agatha Christie escribió La venganza de Nofret como respuesta a un desafío. En 1944 un amigo la retó a escribir una novela policial ambientada en el antiguo Egipto porque según él: ''Las novelas históricas tienen interés y producen sensación de seriedad''. Entusiasmada con la idea, la escritora inició de inmediato la búsqueda de información sobre el periodo histórico en cuestión. Tanto la absorbió esta labor que llegó a olvidar el peligro de las bombas que por entonces caían profusamente sobre Londres. El resultado final compensa con creces tal descuido: La venganza de Nofret es una novela histórico-policial que atrapa de principio a fin.

Resumen
Tras enviudar, la joven Renisenb retorna a la casa paterna en compañía de su pequeña hija Teti. Al principio todo parece marchar como en su infancia y, conforme con la situación, la joven se dispone a olvidar los ocho años que vivió alejada del antiguo hogar. Pero las cosas toman un vuelco inesperado cuando su padre, el sacerdote Imhotep, regresa de un viaje trayendo consigo a Nofret, una joven y bella concubina cuya presencia trastorna el hogar.
Pese a tener un carácter apacible y anhelar la paz familiar, Renisenb se convierte en el blanco principal del odio y desprecio incomprensibles que Nofret parece sentir hacia la familia. A su vez los hermanos y cuñadas de Renisenb ven en la concubina una amenaza para su herencia. Cuando Imhotep parte a otro viaje, las cuñadas comienzan a atacar a Nofret aun en contra de las advertencias de Esa, la vieja y astuta madre de Imhotep. Esto llega a su punto máximo cuando una de las cuñadas golpea a Nofret. La concubina escribe a su señor denunciando lo ocurrido y éste, sin pensar bien en lo que hace, responde que se casará con Nofret y desheredará a sus hijos. El odio hacia la concubina estalla y se desata la tragedia: Nofret muere en extrañas circunstancias poco antes del regreso de Imhotep. Todo parece recuperar su cauce natural, aunque el escriba Hori asegura lo contrario. Pronto Renisenb está de acuerdo con él, pues comienza a percibir unos cambios leves pero evidentes y decisivos en los distintos miembros de su familia.
Hay una segunda muerte y la vieja e intrigante sirvienta Henet habla de la venganza de la concubina muerta. Una tercera muerte pone en alerta a toda la familia. ¿Hay un fantasma acechando la casa o un asesino entre la misma familia? Imhotep se desmorona, Henet revela su verdadera naturaleza y sólo Hori, Esa y Renisenb intentan resolver el asunto de un modo racional.

La novela tiene varios aciertos que hacen su lectura ágil, fácil y agradable de seguir. Los capítulos son cortos y abundan los diálogos de todo tipo, desde el chismorreo familiar a la charla intelectual. Los personajes están bien definidos y la ambientación es hermosa y elegante. Los apasionados por el antiguo Egipto disfrutarán de la novela por su originalidad, ya que prefiere adentrarse en la vida cotidiana de una familia de la aristocrática clase sacerdotal en lugar de relatar la típica y manoseada historia de faraones y pirámides. Odios, celos e intrigas al por mayor. Quizás la falla de La venganza de Nofret esté precisamente en que los personajes son demasiado definidos, la mayoría casi estereotipos: La sirvienta intrigante, la chica hermosa y superficial, el viejo tonto con delirios de grandeza, el muchacho egoísta y presumido, la mujer estúpida, la mujer dominante… En algún momento esto puede resultar irritante, sin embargo el misterio es tan envolvente que el interés nunca decae y se acaba disfrutando incluso de los estereotipos.

Otra falla muy notoria está en el personaje principal, Renisenb. Es difícil creer que una mujer que estuvo casada durante ocho años, tuvo una hija y enviudó, al regresar al hogar paterno pretenda actuar como si esos años y toda su vida matrimonial nunca hubieran existido. Es inverosímil que el matrimonio, la maternidad y la viudez no dejaran huellas en su vida espiritual; Renisenb, aunque meditativa, es bastante inmadura. Cuando se enamora de Kameni adopta una actitud ridícula; los demás arrojan insinuaciones y bromas al respecto y ella contesta como una colegiala de 13 años, no como una mujer adulta, viuda y madre de una niña.
Aun así, con sus prototipos y fallas, La venganza de Nofret es una novela agradable, entretenida y cautivante que se lee rápido con gusto una y otra vez.
 
Lo mejor: La historia, los diálogos, la ambientación...
Lo peor: Tal vez los personajes resulten demasiado estereotipados.
Conclusión: Novela entretenida y fácil de leer. Imperdible para los lectores de Agatha Christie y los fanáticos de la novela histórica y la intriga policial.